Dos palabras vienen a mi mente: sobreestimación y subestimación.
Sobreestimación de nuestras fuerzas y parte del equipo, en especial las zapatillas y el peso de la mochila. Creo que el haber planteado llevar toda la comida para 20 días ha sido excesivo. Luego, siempre íbamos bastante cargados de agua ante el temor de no tener la suficiente para beber o cocinar.
Subestimación de la etapas y sus desniveles. El intenso calor y humedad han sido una constante en los 10 primeros días. Al final de los 10 días teníamos acumulados más de 10000 m de subidas y otros tantos de bajadas. Algunas subidas y bajadas tenían unas pendientes más que curiosas. Bueno, eso es la montaña!
Análisis del Equipo:
- Toldo de Silnylon: ha cumplido con creces las expectativas sobre él, aguantado vientos y lluvias muy fuertes y las costuras intactas. La única vez que se soltó fue por una estaca débil, se hizo algunos cortes contra una roca, pero no se desgarró a pesar del fuerte viento. Quizás haya que plantearse agregarle unas puertas de quita y pon del mismo material, sobretodo ante la posibilidad de lluvia muy racheada. Las estacas de titanio de Vargo, un acierto, fáciles de clavar y sacar, y muy, muy resistentes.
- Lámina plástica de Polycro: perfecta, muy resistente y muy buen aislamiento contra el agua y la humedad. Está intacta.
- Colchonetas: la combinación de la Thermarest y la inflable creo que ha sido buena, siempre teníamos una buena sensación de confort. ¿Que sea excesivo llevar dos por el peso? puede ser, pero un buen descanso es impagable. Si ha eso le sumamos la almohadita inflable del Decathlon, dormir cómodamente no fue problema.
- Saco de dormir Marmot: perfecto, además tiene una protección que impide que la humedad lo moje fácilmente. En los primeros días abrigaba un poco por encima de lo deseable, pero es normal, está pensado para temperaturas menores a 10ºC. (sin pasarse!)
- Mochilas: ambas alejadas del paradigma de lo ultraligero, eso ya lo sabía, la Deuter con algo más de 1,5 kg y la Lowe con más de 2,5 kg están muy alejadas de ese concepto. Pero bueno, no están los tiempos para invertir en una mochila del estilo Ice Pack o la Mariposa que pesan menos de 1 kg. Ya veremos.
- Calzado: hum! que complicado es a veces esto. Elegir entre ligereza, rapidez de secado, agarre, suela a pruebas de rocas puntiagudas y guijarros, agarre en terrenos húmedos, fiabilidad en los descensos, etc., etc. Decidí en este viaje volver a confiar en mis Inov8 roclite 315 y probar con Gonzalo las muy similares Inov8 roclite 295. Las mías ya las había probado en trekkings como el Llanganuco - Santa Cruz (Cordillera Blanca, Perú) y en mis entrenamientos de correr a campo través. Nunca me dieron el más mínimo problema y resultaban ideales en cualquier circunstancia, hasta que probaron el Pirineo, saliéndome una ampolla en la fascia plantar el primer día, la cual me acompañó el resto de viaje con sus cambios de humor de hinchada a seca y viceversa. Otro problema fue la suela de la zapatilla que era demasiado 'sensible' al tipo de terreno que íbamos encontrando y con el peso de más de 20 kg a la espalda, notábamos cada guijarro que pisábamos. Eso sí, secaba rápidamente y ligeras como ellas solas. En las subidas eran inmejorables, las bajadas, pues habría que afinar el peso a la espalda y buscar algún otro tipo de calcetín y mejorar el tratamiento de ampollas. No quiero ni imaginarme lo que hubiera sido tener que andar con unas botas de cuero empapadas durante más de dos días. Y eso es seguro, se empaparán, sí o sí, como os caiga encima una de esas bonitas tormentas de montaña. Quizás habría que buscar, al menos en mi caso, una zapatilla con una suela más dura y resistente a impactos. En cuestión de protección de tobillos, creo que el uso de botas con caña está sobrevalorado, a pesar de la carga y los terrenos que atravesamos, la sensación de control que da un tobillo alerta y entrenado no tiene precio. La caña de la bota podría suponer una falsa sensación de seguridad, bueno, como en muchas cosas, es una opinión muy personal.
- Bastones telescópicos: Siempre!! Para empezar, eran imprescindibles para montar el toldo y luego, tanto en ascensos y descensos eran un gran apoyo. Gonzalo en principio no quiso llevarlos y acabó haciendo todo el camino con dos varas de haya que pilló en el camino.
- Alimentación: creo que llevar toda la comida a cuestas para 20 días fue un error grave. Tendría que haber planificado mejor puntos de recogida como Lescun y Candanchú para aligerar el peso de la mochila. En cuanto a los liofilizados Travellunch ninguna queja, buen sabor y una cantidad más que aceptable para dos personas en su versión del paquete de 250 g. Todo lo demás, que podéis ver en esta lista, perfecto. El pan es posible comprarlo en sitios como Arizkun, Lescun y Candanchú, eso sí, estará duro al siguiente día, pero bueno, eso fortalece la musculatura maxilar.
- Electrónica: al no llevar ningún mapa impreso, el uso del GPS (Garmin eTrex Vista HCx) fue imprescindible en muchas partes del camino. En cuanto a su consumo de baterías, podría decir que 2 pilas AA daban para casi tres días encendido todas las horas de caminata. Eso sí, había que ajustarlo para que consumiera poco; niveles mínimos de detalle y retroiluminación y solo el mapa de la zona que recorríamos en ese momento. El ebook venía muy bien luego de haber cenado. Luego, cámaras y altímetro, por supuesto, aunque la próxima optaría por una cámara más compacta que la nikkon D3300
- Ropa: las cinturas del short y el pantalón me dieron muchos problemas con la mochila, provocando alguna escoriación menor en la cadera. He decidido que la próxima iré con una malla corta de esas para correr. Ya sé que ir mostrando paquetillo es poco estético pero casi entro en Lescun en calzoncillos (¡Qué comodidad!) si Gonzalo no me lo advierte. Eso sí, habrá que buscar alguna solución para evitar que te piquen los tábanos. Estos bichos fueron una auténtica tortura en muchas partes del camino. El pantalón largo al menos evitaba que picaran en las piernas, pero cara y brazos eran un reclamo irresistible. ¿Una camisa de manga larga? lo he pensado y la próxima me la llevo. También habrá que investigar con los insecticidas. El poncho impermeable resultó bastante útil para proteger cuerpo y mochila.
- Resto del material: de la lista, de las pocas cosas que no usé, fueron el buff y el firesteel. Creo que todo lo demás estaba bien pensado y se usó cuando hizo falta. Bueno, el gas, lo mejor hubiera sido planificarlo de otra forma, como la comida. En Lescun es posible conseguir cartuchos de camping gaz, con lo cual estuvimos cargando cada uno con un cartucho de 470 g innecesariamente, con uno pequeño hubiera bastado. Lo que sí sobraron fueron pilas AAA para las frontales, casi ni las usamos, ir en verano te permite luz natural hasta las 22 horas, y para entonces ya estábamos metidos en el 'sobre' intentado dormir (pero nunca dejaría de llevarla).
Cuando terminamos la caminata, cada uno había perdido 5 kg, que en mi caso, dada mi 'gigantesca' anatomía se notaban un poco más. Mis pies, pues mirad el aspecto al llegar a casa y luego al pasar un par de días:
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| Brrrrrrr!!! |


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