A
las 07:45 salimos del parking
hacia Salardú pasando por Baños de Tredós, primero por el bosque y
luego por asfalto. Antes de Baños también podría haber bivaqueado
en algun porche de alguna cabaña ¡Lo
que me faltaba! Llegando a Salardú descubro que la suela trasera de
mi bota izquierda empieza a despegarse, y claro, en Salardú no hay
zapatero. Menos mal que eché en la mochila unas cuantas bridas y con
la navaja consigo un apaño para fijar otra vez la suela a la bota.
Pasamos Salardú en dirección hacia Baqueira, donde me lié un poco
con el camino adecuado. Desde
Baqueira subí a las lagunas Rosario de Baciver, y hasta aquí todo
bien. A partir de aquí, todo mal. Pierdo la senda y con el gps
encuentro una vía para llegar cerca de la cumbre del Tuc de
Marimanya, allí decido no crestear hacia el norte (no veo un camino
que no sea cumbre tras cumbre) y en su lugar desciendo hacia una
especie de antiguo circo glaciar, y a lo lejos lagunas. Bajamos hacia
la morrena, y me paso un buen
rato saltando de bloque en bloque hacia las lagunas, pero viendo el
gps me doy cuenta que me dirigía mucho hacia el sur y en un camino
paralelo a la Cabaña Gracia Airoto, del cual me separaba una cresta
montañosa muy empinada. Pues nada, corregir rumbo hacia el Este y
trepar por la ladera en busca de un collado que me permita bajar al
otro lado. Si el ascenso fue penoso, la bajada era como para
olvidarla, de culo por la pendiente herbosa hasta abajo. Precio:
pantalón desgarrado, y estado de ánimo al borde del colapso. Pero
al menos localicé visualmente la cabaña en el descenso. A
las 22:00 llegó a la dichosa cabaña ¡Por fin! Allí me encuentro
con Philippe que también está haciendo la HRP de un tirón pero en
sentido contrario al mío. Me invita un vasito de vino ¡como nuevo!
La cabaña está muy bien, colchones, mesa y bancos.
Un punto de agua al lado, perfecto. Inconveniente,
ratón nocturno depredador de víveres. Colgar la bolsa de comida. A
descansar.
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