jueves, 3 de agosto de 2017

Conclusiones


Un año más alpino que el anterior, donde las botas Salewa se han portado muy bien. La posibilidad de dormir dos noches en camping, descansar y comer bien, se nota. El hecho de haber pasado por Gavarnie y Parzán me permitió diseñar mejor el tema de los víveres. En Gavarnie compré plantillas nuevas para las botas ya que las antiguas empezaban a deshacerse y olían a una legión de zorrillos. Este año no he sufrido el acoso de tábanos y sucedáneos y eso que esta vez iba preparado. Debo guardar en el gps los waypoints de todas las cabañas que pueda encontrarme en el camino. La web “Pyrénées refuges et cabanes” es formidable. Más pilas para el gps que el año que viene se promete más salvaje, este año la ruta ha sido muy evidente casi todo el tiempo.

Día 9: Refugio de Coronas → Refugio de Conangles

El día amanece frío y despejado, empezamos la subida hacia el Collado de Vallibierna por un paisaje realmente alpino, entre grandes bloques de roca, lagunas y pinares.












Lagunas de Vallibierna


Al llegar al collado me dirijo hacia los ibones de Llauset y Angliós. Pasamos al lado del renovado Refugio de Llauset, pero no nos paramos, prefiero descansar y comer al lado del ibón de Angliós.
















La bajada hasta la N230 por el GR11 es realmente empinada al principio, un laberinto de árboles rotos y maleza que dificultan el descenso.


Al fondo, el año que viene
Bueno, hay que bajar hasta el fondo del valle















Poco a poco la pendiente cede y da paso a un estrecho valle poblado de oscruros pinares y hayedos, junto a un ríio caudaloso y lleno de pozas donde darse un buen baño, cosa que hacemos, claro. Ya por la tarde llegamos a la carretera N230 que se dirige al túnel de Vielha. Localizamos en el mapa el Refugio de Conangles y hacia allí nos dirigimos. Última noche y último día de nuestro recorrido para éste 2016.

* Nota: El R. de Conangles está muy bien acondicionado y al lado de una parada de autobuses que unen Vielha con Lleida

Día 8: Camping Forcallo -> Valle Benasque -> Refugio de Coronas

Es en este punto de la ruta donde tenemos que decidir si seguir la vía que pasa por los refugios de Soula, Portillon, Renclusa y termina en Espitau de Vielha o una alternativa que nos propone Joosten en caso no se pueda o quiera hacer el recorrido mencionado. La alternativa es seguir el GR11 que nos lleva al Puerto de Chistau, Refugios de Estós, Coronas y, finalmente el refugio de Conangles. Ya nos hemos enterado que seguir la ruta original implica llevar crampones y piolet, las condiciones son todavía desfavorables para seguir con el material que tengo. No me queda más remedio que tomar la ruta alternativa y por eso ya salimos mentalizados. Una vez que abandono el camping, paso al lado del refugio de Viadós donde no me detengo.


Bordas pasado Viadós
Floraciones











A partir de aquí empieza una suave subida, bordeando la montaña, camino al Puerto de Chistau, donde la pendiente se torna bastante más empinada. Hacia el norte, el cielo se ve completamente cubierto y la temperatura desciende camino de éste Puerto.










Vistas a ambos lados del Puerto de Chistau

Una vez llegados a él, empieza, como casi de costumbre, un empinado y pedregoso descenso que debe llevarme hasta el Refugio de Estós, el cuál se encuentra ya en un valle arbolado y con mucha más sombra. Aquí hacemos una parada para almorzar, reponer electrolitos y descansar los pies. Seguimos el descenso hacia el Valle de Benasque donde enlazamos el GR11 a la altura del Camping Ixeia. En este tramo, el GR11 no es más que una pista polvorienta que tras tres horas interminables trepando por el Valle de Vallibierna me deja al lado del Refugio de Coronas. Descubro asombrado que existe una línea de autobuses (Alosa) que unen Benasque con éste lugar, de buena gana hubiera pagado el billete! Menos mal que el refugio presente unas condiciones estupendas.

lunes, 8 de agosto de 2016

Día 7: Refugio Barrosa -> Parzán -> Camping Forcallo

Bajamos siguiendo el GR11 por el valle del río Barrosa hasta llegar a la carretera A138 que une España con Francia por el túnel de Bielsa. Seguimos por esta carretera en dirección a Parzán para llegar hasta alguna tienda donde pueda reabastecerme. Me encuentro al lado del camino con muchas fresas silvestres, lo que aprovecho para cargarme de algo de vitamina C, además de la ilusión de sentirme oso por un rato. En Parzán me encuentro con varios 'markets' para turistas, una gasolinera con su bar-restaurante, en fin, ideal para comprar lo que necesito y tomarme un buen bocata y una mejor caña aún. Luego de descansar me dirijo otra vez por la carretera A138 hacia el norte para enganchar el GR11 en dirección al Puerto de Urdiceto. Esta parte del recorrido se realiza sobre una pista forestal que sube hasta una pintoresca central hidroeléctrica. 

A partir del puerto me queda una buena bajada hasta llegar al Camping Forcallo. La bajada es muy bonita, mucha conífera y arroyos. Ya cerca del camping el camino se torna asfaltado. Paso junto a un campamento juvenil y a un sitio llamado la Virgen Blanca. El camping está muy bien, tiene una gran habitación, tipo altillo, donde hay varias camas y mesas, allí me encuentro con una pareja de jóvenes estadounidenses que también estaban haciendo la HRP.



Durante la bajada es posible encontrar más de un lugar apropiado para hacer un bivac, incluso,hay alguna cabaña que puede servir si no podemos llegar o usar el camping

miércoles, 3 de agosto de 2016

Día 6: Cabane l'Aguila -> Barroude -> Refugio Barrosa

Dejo a los chicos belgas intentando reparar la tienda rota y empiezo la subida hasta la Houquette d'Heás. Es un camino agradable y sencillo hasta que tenemos que empezar a subir el último tramo hacia la Hourquette. Es fastidioso, es una especie de canchal donde acertar exactamente con el paso es un poco difícil. El paso es muy pequeño y sopla mucho viento. Bajo unos cien metros y tuerzo hacia la derecha en dirección a la Hourquette de Charmante. Desciendo un poco y vuelvo a torcer a la derecha en dirección a un paso que se ve a lo lejos. Voy rodeando la base rocosa de un pico. Cuando llego al paso, continúo en dirección sur hacia los lagos de la Barroude con la intención de tomarme mi merecida cerveza en el Refugio de Barroude. El tiempo se vuelve cada vez más gris y amenazador. Espero en cualquier momento que descargue la tormenta. Quiero llegar cuanto antes al refugio por si tengo que guarecerme. Pero, oh sorpresa! no hay refugio, sólo unos cimientos. En una pequeña caseta a 20 m hay metidas tres personas enfundadas en sus sacos de dormir. Decido pues sentarme a comer algo para luego continuar hacia el Puerto de Barrosa. De la caseta sale un hombre que resulta ser un chileno de un grupo que pasaron la noche anterior de la tormenta bajo su tienda. Me cuenta que casi no durmieron. Hablamos un rato y continúo mi camino. Llego al puerto sin problema y sin lluvia. Parece que tendré suerte. A partir de aquí, hasta casi llegar a Parzan, seguiré por el GR11. Bajo, bajo y bajo hasta para mi sorpresa, me topo con una cabaña con la que no contaba, el Refugio Barrosa. Está genial, limpio, renovado, con literas y mesas, un lujo! Listo, aquí paso la noche. 

La Barroude
Lagos de la Barroude

Valle del Río Barrosa



Día 5: Gavarnie -> Heás -> Cabane l'Aguila

Como de costumbre, nos levantamos temprano y realizamos la rutina habitual; asearse, desayuno, desmontar toldo, armar mochila y pa'rriba! El descanso en el camping nos ha sentado muy bien. Empezamos la subida hacia Hourquette d'Alans con energías. Rápidamente legamos al Refugio des Espuguettes donde aprovechamos para repostar agua fresca. En la subida hacia la Hourquette nos vamos encontrando, otra vez, con gente aficionada al 'trail running'. Llegados a ella nos espera una larga bajada hasta las presa del Lac des Gloriettes. El calor aprieta. Hacia la izquierda nos queda el Circo d'Estaubé, abajo su Gave.

Astazu y Marboré
Refugio d'Espuguetes
Vignemale al fondo












Gave y Circo d'Estaubé

Cerca ya del Lac des Gloriettes me detengo para almorzar y darme un buen baño en el río. Todavía me queda llegar a Heás y decidir si dormir allí o seguir hacia arriba. Como cerca a la presa hay un aparcamiento, el río esté lleno de familias que han venido a pasar el estupendo día de sol que hace.
El camino desde la presa hasta Heás lo hago por una carretera asfaltada. Heás en realidad es muy pequeño, una iglesia, unas cuantas casas y un camping. En éste último me detengo para tomarme una caña, la cual me ayuda a decidir que puedo aún seguir hasta la Cabane l'Aguila. Lo sé, me repito, pero qué calor hace hoy!

Heás
Empezamos la subida a
la Cabane l'Aguila










Cabane d'Aguila
Primer buitre de la temporada

La Cabane l'Aguila está abierta y es estupenda. Hay una buena tarima donde poner el saco, está, relativamente, limpia y, de momento, estoy solo. Aprovecho que al lado pasa un arroyo y me doy un buen lavado ¡Cómo nuevo! Antes de anochecer se presentan dos chicos belgas que estaban en su primer día de HRP. Prefieren montar sus dos tiendas en lugar de dormir en la cabaña, dicen que prefieren poder ver las estrellas. Lamentablemente, a eso de las 23 horas, lo que ven es una tormenta que rompe una de las tiendas y no les queda más remedio que meterse en la cabaña. Vaya nochecita de lluvia y viento! Menos mal que no tuve que dormir bajo el toldo, hubiera acabado haciendo kitesurfing.

Piscina (muy fria!)

lunes, 1 de agosto de 2016

Día 4: Barrage d'Ossoue -> Gavarnie

Monto mi toldo al lado de la cabaña, cerrada, de la Barrage. Hasta aquí se puede llegar en coche desde Gavarnie. Habían unos cuantos aparcados cuando llegué a este punto. Como siempre en este sendero, encuentro agua muy fácilmente, así que aprovecho un arroyo cercano para lavarme y rellenar las cantimploras. 

Noche en la Barrage
Gave d'Ossoue











A la mañana siguiente me levanto luego de una tranquila y estupenda noche bajo las estrellas. Han ido llegando más coches con gente que subía en dirección al Vignemale, alguno inclusive para ¡esquiar! en su glaciar. La mañana se desarrolla con la rutina habitual: lavarse la cara, preparar el desayuno, recoger el material y armar la mochila. A las 8 horas parto hacia Gavarnie. El camino se promete suave, pero largo, me esperan unos 500 m de desnivel. Mi primera parada la hago para inspeccionar la Cabane de Lourdes, donde unos belgas han pasado la noche. Intercambiamos información sobre nuestros proyectos y continúo en dirección a la Cabane Sausse-Dessus, la cual encuentro cerrada. Sigo, pues, camino hacia Gavarnie. 

Camino a Cabane de Lourdes
Camino a Cabane de Sausse-Dessus











Voy bordeando la ladera derecha del valle y me voy encontrando excursionistas de día que suben en dirección a la Barrage. El sol aprieta y estoy deseando llegar al camping de Gavarnie y poder quitarme las botas. Hecho un último vistazo hacia la Gave d'Ossoue y al Vignemale

Gave d'Ossoue y Vignemale
Camino a Gavarnie hay que recorrer el GR10 francés, el cual atraviesa, a medida que nos acercamos al pueblo, la carretera que sube a la estación de ski, luego pasa a recorrer un tranquilo bosque, justo luego del refugio del CAF. Lo primero que hago al entrar en el pueblo es buscar una tienda donde comprar unas chanclas y darles descanso y aire a mis pies. Por suerte, en la primera que entro, encuentro lo que necesito. Toca preguntar por la meteo en la oficina del parque y salir a buscar parcela en el camping. Gavarnie es, básicamente, un pueblo de una sola calle salpicada por tiendas de souvenirs y restaurantes. Por suerte cuenta con una tienda de montaña muy bien equipada y un buen minimarket donde comprar de todo para poder continuar con la HRP. Llego al camping de la Bergerie, donde los encargados son muy simpáticos y puedo montar el toldo en una terraza bastante buena. Hay duchas, WC, lavadero de ropa, etc. Perfecto para reponer fuerzas.
Circo de Gavarnie y la
gran cascada
Fatiga de material :-)

Al fondo, la brecha de Rolando






Camping la Bergerie

Esa noche quiero darme un homenaje en algún restaurante, pero cuando lo intento ya es tarde, a las 20 horas ya habían cerrado las cocinas. Sólo me queda un bar donde pedirme una crêpe y una cerveza. Otra vez será! En la tienda de montaña consigo unas nuevas plantillas para mis botas, las cuales espantaban a todo bicho viviente a 2 km de distancia. Menos mal que las conseguí. La noche en el camping es movidita debido a que el helipuerto de la gendarmería está enfrente, y tuvieron que hacer tres salidas. Cómo suena el chopper!